Moscú no ha emitido "ningún ultimátum" a Washington respecto a su participación en los ataques ucranianos contra objetivos en territorio ruso, declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en una entrevista publicada este viernes.
El canciller admitió, sin embargo, que Rusia había cuestionado el papel estadounidense en los ataques, "porque periódicamente aparecen filtraciones en la prensa occidental sobre cómo la Administración Trump, que ha declarado la crisis ucraniana como 'la guerra de Joe Biden', está ayudando a Ucrania con nuevas asignaciones financieras, armas, inteligencia, etc.".
"Ha habido tres o cuatro casos de esta clase en los últimos meses", detalló Lavrov. Cuando surge tal información, la parte rusa la redirige "tranquilamente, mediante los canales diplomáticos, al Departamento de Estado" y pide verificar si es cierta.
El ministro admitió que Moscú no ha recibido respuestas a sus preguntas.
Básicamente, Rusia valora el enfoque del presidente Donald Trump, quien adoptó, desde el principio, una política distinta a la de los europeos y de la administración anterior; "comenzó a analizar las causas profundas" del conflicto. Durante la campaña electoral, Trump exhortó repetidamente: "Olvídense de la OTAN; los rusos ya nos hablaron de la alianza mucho antes que el presidente Vladímir Putin", recordó el canciller, agregando que el líder republicano declaró que era irrealizable y ni siquiera debía discutirse la idea de adhesión de Kiev al bloque.


