Con el objetivo de eliminar las amenazas de seguridad en el mar Negro, las fuerzas rusas seguirán atacando infraestructura y buques que transportan armas occidentales para las tropas ucranianas, declaró este miércoles la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova.
La vocera afirmó que, este verano, el régimen de Kiev está intensificando los ataques contra la infraestructura costera de transporte y logística y buques civiles en los mares de Azov y Negro. Además, destacó que para estos objetivos, las fuerzas ucranianas utilizan sistemas no tripulados y datos de inteligencia que recibieron de los países de la OTAN y la Unión Europea.
"Además de las víctimas civiles y de los daños materiales causados a buques mercantes internacionales y a la infraestructura portuaria, estos ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania, carentes de sentido militar y contrarios al derecho internacional, que garantiza la seguridad de los buques civiles, han creado dificultades para el envío de cargas preparadas a través de rutas de exportación consolidadas", detalló. Añadió que las ofensivas de Kiev en aguas de los mares de Azov y Negro provocaron retrasos en los suministros de cereales, oleaginosas y cultivos forrajeros a importadores internacionales.
Según sostuvo Zajárova, en estas condiciones, las fuerzas rusas hacen esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación. "Llevan a cabo ataques de alta precisión contra objetivos que las Fuerzas Armadas de Ucrania utilizan en el mar Negro para desestabilizar la situación de la navegación. También atacan la infraestructura y los buques que transportan armamento occidental y material militar para el régimen de Kiev", explicó. Señaló que este trabajo seguirá en curso hasta que las amenazas en los mares de Azov y Negro sean eliminadas.
Ataques más recientes
La portavoz destacó varios incidentes que ilustran la actividad criminal de Kiev:
- El 5 de junio, drones ucranianos atacaron en el mar de Azov a los cargueros Natra y Tsirkón, que navegaban desde Turquía al puerto de Rostov del Don bajo banderas de Belice y Palaos para organizar el transporte de cereales. Cinco personas murieron y tres resultaron heridas.
- En julio se registraron al menos 100 ataques con drones contra buques comerciales en los mares de Azov y Negro que transportaban productos agrícolas rusos a los mercados mundiales.
- El 18 de julio, en aguas territoriales rusas fue atacado el granelero comercial MV Omorfi, que navegaba bajo bandera de las Islas Marshall y transportaba cereales. Murió un marinero, ciudadano de la India.
- Entre el 25 y 27 de julio, como resultado de ataques ucranianos, fue dañada una terminal de exportación de cereales en Rostov del Don, y el 30 de julio, el puerto marítimo de Tamán.
- El 3 de agosto, a 30 millas de la costa rusa, drones ucranianos atacaron el buque Nadezhda bajo bandera de Camerún, propiedad de un operador turco, que transportaba frutas y verduras desde Samsun (Turquía) hacia Novorossíisk. Cuatro marineros resultaron heridos, la sala de máquinas fue dañada y se desató un incendio a bordo. El mismo día, drones ucranianos también atacaron otro carguero turco, el Yasar.


