Un temblor de magnitud 3,1 que se registró este miércoles en el estado estadounidense de Utah tuvo un origen inesperado.
Los primeros reportes que circularon en redes sociales apuntaron a un posible terremoto.
No obstante, el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) confirmó posteriormente que el movimiento fue provocado por una explosión en una mina.
El evento tuvo su foco a cero kilómetros de profundidad al noroeste de la localidad de Maeser, una zona con una importante actividad minera.

