Una fuerte polémica internacional estalló tras un cruce de declaraciones entre el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, y el canciller de Alemania, Friedrich Merz, quien se pronunció en contra de la anexión 'de facto' de Cisjordania.
El detonante fue un mensaje de Merz en X de este lunes: "Me preocupan profundamente los acontecimientos en los territorios palestinos. En mi conversación telefónica con el primer ministro Benjamín Netanyahu lo dejé claro: no debe haber una anexión 'de facto' de Cisjordania".
La respuesta de Smotrich no tardó en llegar. El ministro israelí acusó al canciller alemán de falta de autoridad moral para dar lecciones a Israel, evocando el pasado histórico de Alemania.
"Los días en que los alemanes dictaban a los judíos dónde se les permitía o se les prohibía vivir han terminado y no volverán", contestó en X. "No nos forzarán a volver a los guetos, desde luego no en nuestra propia tierra. Nuestro retorno a la Tierra de Israel —nuestra patria bíblica e histórica— es la respuesta a cualquiera que haya intentado o intente destruirnos, y no nos disculpamos por ello ni por un solo instante", agregó.
Merz "debería inclinar la cabeza"
El funcionario también hizo referencia al Holocausto, en vísperas del día de su conmemoración, señalando que Alemania debería centrarse en asumir su responsabilidad histórica. En su mensaje, Smotrich comparó a los enemigos actuales de Israel con los nazis.
"En vísperas del Día del Recuerdo del Holocausto, el canciller alemán debería inclinar la cabeza y pedir perdón mil veces en nombre de Alemania, en lugar de atreverse a darnos lecciones de moral sobre cómo comportarnos ante los nazis de nuestra generación que asesinaron, violaron, masacraron y quemaron a mujeres, ancianos y niños en la masacre más espantosa perpetrada contra el pueblo judío desde el terrible Holocausto", aseveró, en referencia al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
"No aceptaremos instrucciones de líderes hipócritas de Europa, un continente que, una vez más, está perdiendo su conciencia y su capacidad para distinguir entre el bien y el mal", concluyó Smotrich.


