Un equipo de astrónomos descubrió una "reliquia estelar" extremadamente rara en la galaxia enana Pictor II, ubicada a unos 150.00 años luz de la Tierra en la constelación de Pictor, informó el Laboratorio Nacional de Investigación de Astronomía Óptica-Infrarroja (NOIRLab).
Se trata de PicII-503, que se destaca por contener menos hierro que cualquier otra estrella conocida fuera de la Vía Láctea, con menos de 1/40.000 de la cantidad presente en el Sol, y una enorme proporción de carbono, 1.500 veces mayor a la de nuestra estrella.
🚨Astronomers have discovered the clearest example yet of a star chemically enriched by the first stars in the Universe!This star, named PicII-503, resides in the ultra-faint dwarf galaxy Pictor II. https://t.co/bbFyyycm4d📷 CTIO/NOIRLab/DOE/NSF/AURA pic.twitter.com/NaKI4Vl011
— NOIRLab (@NOIRLabAstro) March 16, 2026
De acuerdo con los investigadores, PicII-503 es la mejor evidencia hasta ahora de una estrella de 'segunda generación', es decir, un objeto estelar formado con los residuos químicos generados por la muerte explosiva (supernova) de las primeras estrellas del universo. Las estrellas de primera generación, formadas a partir de hidrógeno y helio, fueron las responsables de crear elementos más pesados, denominados metales, como el carbono y el hierro, que luego se incorporaron a las estrellas de generaciones posteriores.
Inusual naturaleza química
El descubrimiento de esta primitiva estrella, publicado en la revista Nature Astronomy, se realizó gracias a los datos recopilados con la Cámara de Energía Oscura (DECam) montada en el telescopio Víctor M. Blanco, situado en el observatorio Cerro Tololo (Chile). El análisis de esta información permitió identificar a PicII‑503 entre cientos de candidatos por su baja metalicidad y alta abundancia de carbono.
Los científicos confirmaron la naturaleza química de la estrella tras combinar observaciones de diferentes telescopios terrestres, incluyendo el Magellan/Baade y el VLT. El hallazgo de PicII‑503 confirma el papel de las supernovas de baja energía al encontrarse en una de las galaxias enanas más pequeñas conocidas. Si la explosión hubiera sido de alta energía, los metales habrían escapado de Pictor II.
El hallazago sugiere que las estrellas pobres en metales y ricas en carbono del halo de la Vía Láctea se formaron en antiguas galaxias enanas que luego se fusionaron con nuestra galaxia. "Descubrir una estrella que conserva de forma inequívoca los metales pesados de las primeras estrellas era algo que considerábamos imposible, dada la extrema rareza de estos objetos", destacó el científico Anirudh Chiti.
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